Entrenar la voz, soltar el cuerpo y relajar el rostro, así inicia el taller Vivamos la música el cual se dedica a enseñar a través del juego. Su público son los jóvenes con necesidades educativas permanentes del Instituto de Humanidades de Coronel.

El taller es un espacio de confianza donde todas y todos se enfrentan a la vergüenza de cantar en voz alta. Primero vienen los ejercicios de vocalización para relajar la musculatura y entrar en confianza, luego se integra poco a poco el profesor con su guitarra invitando a sus estudiantes a seguir la música en un juego participativo.

Pedro Moncada, profesor del taller Vivamos la música comenta que la experiencia de crear junto a los y las jóvenes siempre es grata, “la formación musical es un complemento para los seres humanos”, sin embargo no considera que su clase sea hecha para personas con discapacidades, sino que “al enseñar siempre se trabaja con formas y capacidades distintas, todas las personas poseen una forma diferente de adquirir el aprendizaje”.

Pese al obstáculo comunicacional que significan las clases online, el grupo demuestra sus ganas de participar, cantar y tocar guitarra junto al equipo educativo, creando una instancia de entretenimiento necesaria para los jóvenes en esta cuarentena.